Experiencias académicas

La concepción de la enseñanza y el planteo de la clase

La experiencia académica que presento a continuación corresponde a mi actividad docente desarrollada como profesor titular de la cátedra de Diseño Tipográfico de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo. En este capítulo despliego una propuesta de la enseñanza del diseño tipográfico, la cual he aplicado desde el inicio del dictado de la materia en el plan de estudios de la carrera de Diseño Gráfico.

El manejo de la tipografía como uno de los códigos básicos del diseño es de fundamental importancia para la tarea profesional del diseñador gráfico, es por eso que desde la asignatura se pretende acercar conceptos y herramientas útiles para explorar, comprender y dominar las características expresivas, perceptuales y funcionales del signo tipográfico y de los sistema alfabéticos.

Desde la cátedra se aboga por una metodología de enseñanza planteada a partir del desarrollo de la capacidad de observación, análisis y opinión.

Desde el área educativa se propone estimular al estudiante con planteamientos que desencadenen distintos procesos. El alumno debe participar, interpretar, confrontar, y resolver situaciones propias del contexto social y de la práctica profesional. Será allí, en el campo profesional, donde deberá poner a prueba el dominio de las competencias, entendiendo a las mismas como un conjunto de conocimientos, saber hacer, habilidades y aptitudes que permiten desempeñar y desarrollar en forma responsable los roles profesionales requeridos. El desafío será el de asumir un rol generador de capacidades profesionales, de adaptación al cambio, de comprensión y solución de situaciones complejas, en un marco ameno, cordial y democrático, que aporte al desarrollo del alumno como persona, permitiendo el crecimiento y el protagonismo de todos los miembros de la comunidad educativa.

Francisco Mora Teruel. «Neuroeducación» (2013)

Las materias relacionadas con la Tipografía y el Diseño son un espacio donde se vinculan saberes fundamentales de la profesión de Diseño Gráfico y de Comunicación Visual, por lo que el aprendizaje debe efectuarse articulando la teoría y la práctica en el ámbito del taller, como una forma de generar un ambiente propicio para la producción del conocimiento.

Estrategias de enseñanza y aprendizaje

En la cátedra se sostiene la idea de aprender en un espacio compartido, de diálogo, reflexión, debate, experimentación y acción, incentivando el pensamiento propio y la creatividad. Las clases se plantean presenciales y participativas, de manera de encausar al alumno para que realice su propia práctica y reflexión en el marco del trabajo en equipo, como forma de potenciar la producción en el ejercicio del diseño. A su vez la cátedra promueve la lectura de diferentes autores y la confrontación de ideas, en un ámbito de trabajo y de respeto mutuo. El momento de producción en el taller es vital para orientar, generar alternativas y visualizar las soluciones que se presentan como superadoras, a partir de las consignas planteadas. La propuesta metodológica se basa en el acompañamiento de los desarrollos teóricos con consignas que el alumno podrá visualizar, ampliar, resignificar y evaluar en la práctica concreta.

En la estructura de la clase, se propone como primera instancia el tratamiento teórico de los temas, desarrollando luego aproximaciones prácticas y trabajos de carácter puntual que desembocarán en el planteo de piezas gráficas concretas de diseño y comunicación. El alumno con su participación activa, consciente y responsable va construyendo su propio aprendizaje, va resignificando sus esquemas de conocimiento, en un creciente camino hacia su autonomía intelectual. Se intenta facilitarle al alumno experiencias que le permitan aprender a aprender, asumir responsabilidades y disfrutar de estos procesos formativos. Las situaciones de enseñanza-aprendizaje fomentan la investigación, la capacidad creadora, el proceder metódico, el juicio crítico, el respeto por las producciones de diseño propias y ajenas.

La enseñanza tiene una orientación teórico-práctica, privilegiando las situaciones en las que el alumno pueda integrar conocimientos entre disciplinas medulares e instrumentales, procurando la interrelación entre los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales de las distintas asignaturas.

Expresa Le Corbusier en su libro «Mensaje a los estudiantes de arquitectura», dirigido a los alumnos de la Escuela de Bellas Artes de París en 1957, que «Trataría de inculcar en mis alumnos un sentido preciso de control, de juicio imparcial y del ‘cómo’ y del ‘por qué’… Los entusiasmaría para cultivar este sentido hasta el día de su muerte. Pero quisiera que lo basaran sobre una serie de hechos objetivos. Los hechos son fluidos y cambiables, especialmente hoy en día, así que les enseñaría a desconfiar de las fórmulas y les trataría de hacer entender que todo es relativo». (1957, p.63). Se trata, en definitiva, de que el estudiante vaya construyendo su propio criterio, su personal capacidad de discernimiento. Para tal fin se propone la siguiente formula: informarse a través de la recolección de datos y antecedentes. Dudar y desconfiar de esos datos, lo que nos permitirá confrontarlos con otros estudios y trabajos, de manera desprejuiciada. Por último, el resultado de la confrontación nos permitirá fundamentar nuestra postura de manera sustancial.

El plan docente

El proceso de enseñanza-aprendizaje propuesto se constituye por tanto en un factor fundamental para la comprobación de la eficacia de la actividad docente universitaria. El objetivo es plantear las metas formativas de índole científica, profesional, ética, cultural y personal que se pretende promover desde el cuerpo docente de la asignatura. El punto de partida es la reflexión sobre las capacidades y conocimientos que se procuran sean aprendidos por los alumnos, es decir, sobre los denominados objetivos formativos. El Plan Docente hace visible los diferentes elementos del proceso de enseñanza-aprendizaje, manifestando el qué y el cómo se pretende enseñar y evaluar.

La planificación se encuentra vertebrada en torno a metas manifiestas y evaluables, a partir de una organización de la enseñanza centrada en competencias, que tiene en cuenta, no solo la obtención de los conocimientos disciplinares enunciados en los descriptores del plan de estudio, sino que contempla además habilidades y actitudes.

La formación universitaria debe concebir un profesional comprometido social y políticamente, capaz de analizar la realidad y dar respuestas serias y coherentes, es decir, un diseñador que, aunque inserto en un contexto de globalización, esté atento y pendiente a los requerimientos locales, un diseñador que piense y dé soluciones comunicacionales en función de las necesidades de la sociedad, aportando al desarrollo de Latinoamérica.

Metodología y plan de trabajo

    La enseñanza centrada en el alumno se basa en entender al proceso de aprendizaje como una actividad conjunta, en la cual las acciones de profesores y estudiantes se complementan y se enriquecen constantemente.   

La estrategia utilizada para el desarrollo de cada una de las temáticas propone en un principio un abordaje lúdico-intuitivo y luego una apoyatura teórica-conceptual.

Más tarde se plantea una etapa analítica-reflexiva, y por último se pasa a un desarrollo ejecutivo-proyectual donde el alumno plasma los contenidos asimilados.

Cada clase se inicia con una teoría relacionada tanto con el trabajo práctico que se esté desarrollando en esa parte de la cursada, como con la actividad que se llevará a cabo en la clase del día. Luego, en la segunda parte, se trabaja en clase, planteando correcciones grupales, con participación de alumnos y docentes, donde se propicie el debate y la confrontación de ideas.

Desde lo conceptual se propone el tratamiento de cada temática con un desarrollo con complejidad creciente, donde en primera instancia se investigue, se analice y se trabaje con respecto al glifo y sus aspectos estructurales, morfológicos y semánticos, para luego desembocar en el concepto de sistema.

Lo actitudinal se relaciona con el tipo de conducta que asume el individuo en contextos determinados. Por lo tanto, desde ese eje didáctico se apela a la proactividad del estudiante, a partir de un acercamiento afectivo a la problemática, para luego generar el cuestionamiento y la confrontación de las diferentes posturas.

La gestión de cátedra está planteada con la certeza de que es posible conjugar la creación del máximo valor colectivo con el bienestar de los integrantes, y que vale la pena el esfuerzo de construir relaciones basadas en la confianza; que es posible promover una mirada crítica y reflexiva hacia el quehacer personal, abriendo desde las personas y los grupos, los canales del aprendizaje, la creación, el respeto y la autonomía responsable. Desde la cátedra se apoya la idea de que el esfuerzo tenga pleno sentido y donde cada alumno se sienta en total desarrollo, creando valor junto a todos los miembros de la comunidad educativa.


Los textos y las imágenes precedentes corresponden al libro «Diseño tipográfico: la tipografía más allá de la forma». Autor: Eduardo Pepe. Ediciones de la Utopía, Mendoza, 2022. ISBN: 9789872635565

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