Recursos expresivos

El diseñador debe tener una sólida base de conocimientos elementales sobre la gran variedad de recursos expresivos que puede utilizar para que los conceptos comunicacionales utilizados en el proceso de diseño puedan ser llevados a la práctica con verdadero éxito.

Expresan Gavin Ambrose y Paul Harris, que «La tipografía es uno de los elementos con mayor influencia sobre el carácter y la calidad emocional de un diseño. Puede producir un efecto neutral o levantar pasiones, puede simbolizar movimientos artísticos, políticos o filosóficos, o puede expresar la personalidad de un individuo o una organización». (2005, p.6). Por esa razón es que a continuación expongo una serie de recursos básicos, que se suman a los ya vistos, con los que es posible trabajar, intentando la búsqueda de la expresión pretendida.

Forma y contraforma

Una superficie lisa o con cierta textura puede ser considerada como vacío, como área inactiva (por ejemplo: la superficie blanca del papel). Esta superficie resulta activada con la mera aparición de un punto. Esto convierte al vacío en contraforma, produciéndose un contraste entre la forma del punto y la contraforma, que permite la visualización del mismo.

Desde una perspectiva física es posible afirmar que una composición tipográfica clásica se encuentra conformada por sectores homogéneos blancos y negros, colocados en forma contigua y en un mismo plano. Perceptualmente, es posible distinguir algunas zonas como figura o forma, dadas algunas condiciones sobre el tamaño relativo y sus clases de márgenes. En general tiende a visualizarse como formas las zonas pequeñas que aparecen rodeadas por áreas mayores, que toman, en esos casos, el papel de contraforma.

La forma posee un carácter objetual respecto de la contraforma, lo que le da un aspecto sólido y puntual, permitiendo que resalte y que comúnmente se le preste mayor atención.

La forma y la contraforma interactúan profundamente, por lo que es imposible disociarlas. En las diferentes letras la contraforma penetra en la forma y viceversa, determinando la morfología de la apariencia, definiendo de esa manera el estilo tipográfico.

Logotipo de la compañía multinacional de gestión de energía Eaton
Logotipo de Carrefour, diseño de Miles Newlyn

Al trabajar en composiciones tipográficas, aplicando el concepto de forma y contraforma, puede ocurrir que una y otra se presenten en forma ambigua, adquiriendo una relación de carácter reversible. En estos casos es posible percibir e individualizar en forma alternada ambos elementos. Al respecto, Gaetano Kanizsa, refiriéndose a la relación figura-fondo afirma que «Cuando ninguna de las condiciones mencionadas privilegia una parte del campo sobre la otra, se da, naturalmente, una situación de ambigüedad, en la cual domina la inestabilidad y la continua reversibilidad de la relación figura-fondo. En ese caso, también la actitud subjetiva del observador juega un cierto papel, ya que mediante la dirección de la atención puede influir sobre la distribución figura-fondo (forma/contraforma) resultante». (1986, p.27)

Trabajo experimental de forma y contraforma

A continuación ejemplifico una manera de proceder, respecto del trabajo de forma y contraforma tipográfica:

Elección tipográfica desarrollada a partir de reconocer en la familia tipográfica
(Cambria diseñada por Jelle Bosma, Steve Matteson y Robin Nicholas, 2007)
una rica morfología de los detalles que determinan su apariencia
Análisis morfológico para la identificación del sector fisonómico de cada letra.

Sobre el resultado del paso anterior, se procedió a delimitar sectores de la contraforma
Resultado del trabajo de forma y contraforma


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