La grilla tipográfica

La grilla es un elemento sistémico, organizador y estructurante del espacio gráfico. La grilla tipográfica permite ordenar y disponer los elementos que componen la pieza gráfica, ya sean tipográficos (títulos, subtítulos, textos, epígrafes) como gráficos (fotografías, esquemas, imágenes).

Decimos que es un elemento sistémico porque permite generar sistema a través de su uso. En diferentes piezas que necesiten continuidad (por ejemplo una publicación periódica) o formen parte de un todo mayor (piezas de un sistema de identidad), la grilla posibilita sistematizar y regular, a partir de la utilización de ciertos criterios de uso, los espacios y los elementos comunicacionales. De manera que el uso de la grilla permitirá mantener cierta constancia visual que es de vital importancia en la generación de una identidad. 

Es un elemento organizador porque su uso idóneo permite disponer de manera efectiva y equilibrada los elementos gráficos, facilitando y sugiriendo los criterios de jerarquización.

Y es un elemento estructurante porque normaliza la relación entre los elementos compositivos de la pieza gráfica garantizando la consistencia visual de la misma.

En casi todas las piezas gráficas de diseño, desde las etiquetas y la folletería hasta las publicaciones periódicas y los diarios, existe una estructura reticular que le permite al diseñador componer los elementos de diseño de manera coherente. El uso idóneo de la grilla, no solo no es rígido ni restrictivo, sino que facilita la manipulación de los elementos y otorga una gama mayor de posibilidades creativas en la composición del espacio de diseño.

Construcción de la grilla tipográfica

Antes de abordar la construcción de la grilla tipográfica, habrá que analizar los condicionantes comunicacionales, económicos y tecnológicos que presenta la pieza gráfica. En base a las conclusiones del análisis, se podrán ir tomando las sucesivas decisiones de diseño.

La primera decisión de diseño es la determinación del formato. Formato es la forma y las dimensiones del espacio gráfico.

Formato=Forma+Dimensiones
Relación de los formatos A (Igual forma, diferentes dimensiones).

Para tomar la decisión del formato se tendrá en cuenta el tamaño del pliego de papel, lo que permitirá realizar un uso razonable y económico del mismo. Es responsabilidad del diseñador estar pendiente de la pérdida del material, por lo que se deberán tener en cuenta los condicionantes tecnológicos y económicos.

La segunda decisión de diseño es la definición de la caja útil, para lo cual hay que determinar los márgenes. Los márgenes son los espacios en blanco que enmarcan la caja útil o mancha tipográfica. Estos márgenes se denominan: Superior o de cabeza, inferior o de pie y los laterales, derecho e izquierdo. La caja útil es el espacio donde se ubicarán los elementos compositivos tipográficos. Este espacio no necesariamente estará ocupado en su totalidad por tipografía, ya que podrá ser compartido con las imágenes y los blancos. Las imágenes pueden no respetar los límites de la caja útil y abarcar hasta los límites del formato.

La tercera decisión de diseño será la división de la caja útil en columnas. Las columnas son las divisiones verticales de la mancha tipográfica y establecen los ejes de la alineación vertical de los elementos que componen la puesta en página.

Márgenes de caja útil y divisiones
en tres y cuatro columnas

La siguiente decisión de diseño será la determinación del interlineado base. El interlineado base es la mínima división del eje vertical de la caja útil y organiza los ejes de la alineación horizontal de los elementos. Su medida se realiza en puntos.

Para poder determinar la base (el interlineado base) de una grilla tipográfica, primero hay que realizar una serie de elecciones, respecto a la tipografía a utilizar.

En primer lugar hay que realizar la elección de la familia tipográfica. Luego, en base a la familia elegida, se definirá el cuerpo del bloque de texto con el que se trabajará. Esta decisión se hará teniendo en cuenta las normas de legibilidad. Estas normas de legibilidad resultan de estudios que analizan la forma en que leemos, y determinan pautas para lograr un buen resultado comunicacional de la pieza gráfica. 

Después de haber elegido la familia tipográfica y el cuerpo con el que se va a trabajar el bloque de texto, se decide el interlineado que funcionará de base de la grilla tipográfica. Por ejemplo, si se ha elegido una tipografía con un cuerpo de diez (10) puntos, un interlineado apropiado sería de dos (2) puntos más que el cuerpo. Por lo tanto el interlineado base utilizado en la grilla tipográfica sería de doce (12) puntos.

Posteriormente habrá que definir los cuerpos tipográficos de los diferentes elementos compositivos tipográficos, como títulos, subtítulos y epígrafes y sus respectivos interlineados, que deberán ser múltiplos o submúltiplos del interlineado base.

Ejemplo de grilla con retícula de interlineado base y con división en módulos, donde pueden observarse las calles verticales y horizontales

La grilla podrá presentar, como módulo mínimo de la división vertical, la retícula de interlineado base. Asimismo, la grilla puede estar conformada por módulos que abarquen un número regular de interlineados base o líneas tipográficas.

Cuando se trabaja con texto sobre la grilla tipográfica, el linde de base de la tipografía debe apoyar en la línea de interlineado.

Respecto al ancho de las columnas de texto, estas pueden ocupar más de una columna de la grilla tipográfica.

Por ejemplo, si la grilla presenta seis columnas, es probable que se trabaje con dos columnas de texto del mismo ancho, conformadas por tres columnas de la grilla cada una, o tres columnas de texto, conformadas por dos columnas de la grilla cada una. Asimismo es factible trabajar con anchos de columnas distintos, utilizando diferentes números de columnas de la grilla tipográfica. Es posible plantear una composición en dos columnas asimétricas, donde una esté compuesta por un mayor número de columnas de la grilla tipográfica que la otra.

Siempre es aconsejable que, al determinar el ancho de una columna de texto, se tenga en cuenta que la misma posea aproximadamente sesenta (60) caracteres (+/-10: entre 50 y 70 caracteres).

Cuando la línea es muy corta, la lectura se vuelve cansadora y dificultosa, ya que se debe cambiar de línea de forma reiterada. Por el contrario, si la línea es demasiado larga, es probable que el lector repita o saltee una o más líneas del texto.

Grilla tipográfica / Diseño basado en la grilla / Diseño final

Cálculo para la división en módulos

Este cálculo se realiza para conocer cuantas líneas de texto contendrá cada módulo de la grilla tipográfica.

El número total de líneas de la caja útil, menos las calles horizontales (N° de módulos menos uno), dividido el número de módulos dará por resultado el número de líneas por módulo. Este número debe ser entero. Si no es así, debe redondearse y realizar el cálculo inverso: Número de líneas por módulo, multiplicado por el número de módulos, sumado al número de calles horizontales. Esto da por resultado el número total de líneas que deberá tener la caja útil resultante.

Cálculo de rendimiento

El cálculo de rendimiento permite saber cuál será el número máximo de caracteres que admitirá una pieza gráfica, en base a una grilla tipográfica determinada. Puede servir tanto para conocer la dimensión del texto que se debe manejar, como el espacio que ocupará un volumen especifico de texto en una pieza gráfica establecida.

Se debe multiplicar el número de caracteres de una línea por el número de líneas de texto que presenta la caja útil y luego multiplicarlo por el número de columnas. El número resultante será la mayor cantidad de caracteres que se podrá colocar en la grilla tipográfica, en cada página de la pieza gráfica. De esa manera, si conocemos el número total de caracteres de un texto dado, estaremos en condiciones de conocer la cantidad de páginas que necesitará la pieza gráfica.

La diagramación editorial

Para la puesta en página de una publicación impresa se deberá trabajar visualizando la «doble página» o páginas enfrentadas.

El trabajo de diagramación y composición se realiza teniendo en cuenta la visión del futuro lector, quien observará ambas páginas de la publicación abierta: la página par a la izquierda y la página impar a la derecha.

Al trabajar con las páginas enfrentadas, los márgenes derecho e izquierdo de cada página, cambian su denominación, pasando a denominarse márgenes externos o de corte (el izquierdo de la página de la izquierda y el derecho de la página de la derecha) y márgenes internos o de lomo los que quedan en el centro de las dos páginas enfrentadas.

Visualización de las páginas enfrentadas, en software de maquetación editorial (InDesign/Scribus)
1: Margen superior o de cabeza / 2: Margen inferior o de pie
3: Margen exterior o de corte / 4: Margen interior o de lomo

La doble página en una publicación impresa es el formato del pliego, compuesto por dos páginas consecutivas (par/impar) cuyo contenido debe ser considerado como un todo. Es por eso que al diagramar la doble página hay que tener en cuenta que los márgenes de lomo conformarán un espacio separador que hay que respetar, pero que a la vez tiene que pasar inadvertido.

En el interior de las publicaciones impresas los pliegos deben disponerse de tal manera que cuando se plieguen presenten el orden correcto de las páginas. La imposición de los pliegos implica que el mínimo de páginas para el diseño de estas publicaciones parta de 4, es decir, un pliego impreso en ambas caras.

Imposición de pliegos para una publicación de 8 páginas.
El proceso de disposición de los pliegos para imprimir se denomina «imposición».

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